La calzada romana

La calzada romana Si tenemos presente su carácter eminentemente político-militar, se comprende que fuera el ejército el principal encargado de construir las vías.

Construcción de una vía
"Lo primero que se debe hacer es cavar surcos, borrar los caminos antiguos y cavar profundamente sacando la tierra; después se debe rellenar de nuevo el hueco que se ha excavado y preparar un buen soporte para la parte inferior, para que no ceda el suelo y las piedras no tengan una base falsa y unos cimientos inseguros. Después se debe trabar el piso de la vía, añadiendo, por ambos lados, bordillos y bloques puntales. ¡Oh, cuántas manos trabajando a la vez! Unos talan el bosque y dejan libre el paso por las montañas. Otros levantan las piedras y cubren la obra con la cal en polvo que sale del horno y con toba volcánica. Otros drenan a mano las lagunas y desvían los riachuelos."

Estacio, Silvas, 4, 3, 40-55

A pesar de la diferencia de técnicas de construcción según las zonas, los romanos procedían de la siguiente manera:

  1. Trazaban el recorrido que debía seguir la carretera y excavaban dos pequeños canales que eran recubiertos por dos hileras de piedras, quedando así delimitada su anchura.

  2. Abrían un canal entre las dos hiladas y ponían, en el fondo, piedras de tamaño medio sin argamasa (statumen).

  3. Cubrían este primer estado con una gruesa capa de arena o grava, a veces mezclada con mortero (rudus).

  4. Finalmente colocaban un revestimiento formado por piedras trituradas (nucleus) o por losas de piedra (stratum).

El grosor total de esta construcción oscilaba entre un metro y un metro y medio.

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