Arquitectura egipcia

En el valle del Nilo, el poder político estuvo más centralizado que en Mesopotamia; ese aspecto se manifiesta en el arte. Se impuso la visión de un monarca, el Faraón, considerado de origen divino.

Templos, palacios y tumbas son las grandes creaciones de la arquitectura egipcia. La piedra es el material principal de construcción; se utilizaba tallada en bloques regulares o sillares. La arquitectura egipcia es adintelada, es decir, de cubierta plana. Los volúmenes exteriores, el tamaño colosal y el adintelamiento otorgan a la arquitectura egipcia su monumentalidad característica.

Los templos estaban dedicados a las distintas divinidades, dado que eran politeístas. Las plantas de los templos egipcios son simétricas respecto a un eje longitudinal. El acceso a los templos se hace a través de dos pilonos monumentales, cubiertos con dintel; les sigue un patio abierto flanqueado por hileras de columnas. A continuación se halla la sala hipóstila y al fondo la cámara dedicada a la divinidad. Los santuarios más conocidos son los situados en Karnak, Luxor y Abu-Simbel.

En Egipto existía la creencia en la supervivencia después de la muerte, hecho que confirió una gran importancia a los ritos y construcciones funerarios. Mastabas, pirámides e hipogeos son las formas que adoptaron los enterramientos. Las mastabas más antiguas eran de ladrillo; después fueron de piedra. En su interior encerraban la cámara funeraria propiamente dicha, y con el tiempo se fueron extendiendo en largos corredores y cámaras profusamente adornadas con pinturas y relieves. Las primeras pirámides fueron escalonadas; más tarde adquirieron su forma característica. Todo estaba en ellas extremadamente cuidado: la labra de los bloques de piedra, la orientación, las proporciones, la invulnerabilidad. Los hipogeos, excavados en la roca, son la manifestación más tardía del enterramiento monumental. El conjunto funerario más espectacular es el integrado por las pirámides de Keops, de 146,7 m de altura, Kefrén (con la famosa esfinge del Faraón), Micerino y otras seis más pequeñas, además de templos funerarios (Gizeh, a 11 kilómetros de El Cairo).